La vivienda cuenta con 65m² muy bien distribuidos, ofreciendo un ambiente cómodo y funcional ideal tanto como residencia habitual, segunda vivienda o inversión vacacional.
Dispone de 2 luminosas habitaciones con armarios empotrados y un baño completo. El salón-comedor, amplio y acogedor, se integra con una cocina totalmente equipada, y da acceso a una terraza perfecta para disfrutar de las impresionantes vistas al mar y del clima mediterráneo durante todo el año.
El piso se entrega amueblado, listo para entrar a vivir, y equipado con aire acondicionado y calefacción eléctrica para garantizar confort en cualquier estación.
El residencial ofrece excelentes zonas comunes, entre las que destacan una gran piscina, espacios ajardinados y acceso directo a la playa. Además, la propiedad incluye plaza de garaje y trastero, añadiendo un plus de comodidad y almacenaje.
Una oportunidad única para vivir frente al mar, en un entorno tranquilo, bien comunicado y con todos los servicios cercanos.